La campaña de Obama en medios sociales, la de Romney y la privacidad

Está teniendo mucho éxito en las redes la explicación del diario Público sobre el tratamiento de datos vía Facebook de la campaña de Obama. Hay una entrada de Time anterior en la que todo indica que Público se ha inspirado.

Jesús Pérez, un excelente analista de temas estratégicos acaba de publicar un conciencudo artículo mirado desde el lado contrario, el de la campaña de Romney. Lo que queda en evidencia es que empleaban una tecnología y planteamientos inferiores que dieron el pequeño diferencial final al ocupante de la Casa Blanca. Léanle.

Jesús incorpora un toque final: el grado de acuerdo y la conciencia real del usuario sobre el uso de sus datos. El conflicto de la personalización y su ética. Javier Recuenco estuvo también peléandose sobre este aspecto dentro de Facebook hace no muchas horas.

Vaticinio: ni las campañas electores serán lo mismo a partir de ahora ni la mirada al big data y las redes sociales volverá a ser igual. Digamos que se han vuelto prácticamente mainstream.

Esta entrada fue publicada en Casos y experiencias, Identidad Digital y Personalización y clasificada en , , , , , , , . Ir al permalink.Tanto los comentarios como los trackbacks están cerrados.

Un Comentario

  1. Publicado 11 Noviembre, 2012 en 23:46 | Permalink

    Impresionante lo de La Cueva en general. Y aun más en general terrible comparar esto con el uso que de internet en general se hace en España. Con esto no quiero decir que encuentre positivo que se pueda meter baza en una campaña electoral con estos márgenes (ese clásico de que el voto debería decidirse a lo largo de 4 años, y no en dos semanas), pero desde luego que hay una cosa que sí se puede percibir de estos ejemplos, y es que en EEUU se esfuerzan por conocer a su electorado, aunque sea de manera estadística y pueril (porque los ejemplos de Clooney y Jessica-Parker lo son).

    Lo del uso de los datos creo que lo escenifica muy bien Jesús Pérez: el texto legal estaría ahí, pero no le importaría a nadie. Y creo que con esto se retorna al cuestionamiento de las campañas electorales mismas…