Lecturas sobre cambio digital (I)

Algunos viejos bloggers – los que quedan – mantienen la costumbre de semanalmente (o más) hacer una recopilación de los enlaces interesantes que han consumido durante la semana (o más). Esa vieja tradición de la web que se va desvaneciendo que consistía en compartir lo aprendido de manera pública al estilo de los hackers. Nostalgia aparte, siempre he sido torpe para almacenar enlaces y la materia que me ocupa aquí – la transformación digital, quizá ya con demasiado hype – me lleva a consumir mucha información que… apenas traslado a la reflexión. Otro mal del presente. Se compensa pensando que menos es más.

Al grano: voy a intentar hacer semanalmente (o más) una relación de esos enlaces. Puede que interese. Tampoco quiere decir que respondan cronológicamente a la semana anterior, se corresponden a cuando los leo. Al menos, como sucede cuando posteas, me ayuda a mi a ordenar ideas y a tratar de saber qué es lo que realmente pienso o creo que pienso. He aquí una relación de lo que me ha llamado la atención en los últimos días:

  • En el codigo de conducta de Alphabet – ya saben, la nueva Google – desaparece el clásico Don’t Be Evil. Digamos que es evidente que el sustrato competitivo e ideológico en el que se fundó Google y muchas de las personas que luego han dado forma a la web se apoyaba en una idea de resistencia y búsqueda de un mundo mejor como lo que suponía ese don’t be evil. El mal, claro, era Microsoft y Bill Gates su Darth Vader. Quizá no haya mejor símbolo de cómo han cambiado las empresas tecnológicas y el imaginario de internet.
  • Cuando hablamos de empresa 2.0 solemos referirnos a los cambios que las tecnologías de empoderamiento y participación y la pura arquitectura de red a la que quedan sometidas las organizaciones provocan en la jerarquía y organización del trabajo tradicional. Una serie de lecturas interesantes se concatenan sobre sus efectos reales: una discusion en The Economist sobre el nuevo taylorismo digital (ese fenómeno expuesto a la luz por las críticas a Amazon), junto una tendencia la fin de los modelos de evaluación tradicionales (en Bloomberg sobre Microsoft y en Quartz más amplio). Al que le guste, hay un hilo en Lidertarios comentando estos posts.
  • Es fascinante el artículo de Buzzfeed sobre la publicación del plan de negocio de WeWork. Primero por el ángulo que le dan: cómo conseguir billions de financiación. Se incluyen imágenes del plan de negocio. Corran. Pero me interesa mucho más la idea más o menos disruptiva de hacer lo que Regus – en quiebra – hacía en el mundo anterior, rodearlo de conceptos estéticos casi hipsterianos, añadirle un etos de nueva filosofía del trabajo y construir una red mundial de co-working. Yo, en el co-working siempre he visto mucho hype, pero la tendencia a crear centros físicos para crear redes de personas, parece consolidarse. Digamos que es otra cosa del mundo analógico que se rodea de nuevas claves en el mundo de ahora.
  • Imperdible Felix Salmon y su análisis del AMP de Google. Todo un compendio del estado del internet que emerge y de las batallas por una web abierta (diría que más o menos abierta) y la mutación del negocio de contenidos y su financiación publicitaria: años de pensar en los datos, en automatizar campañas… y el usuario se rebela para lo que podría ser regresar a los básicos: anúnciese de forma interesante y no joda. Hay también hilo en Lidertarios (si alguien quiere participar, que me escriba y le doy acceso).
  • Siguiendo la publicidad, nos llaman la atención sobre el poder de futuros nuevos ingresos de los asistentes digitales apoyados en el reconocimiento de voz. Google Now, claro. Una idea muy seductora sobre las próximas batallas de la red.
  • Terminamos con dos retazos más o menos inconexos, pero de reflexiones interesantes: cómo Snapchat se da de baja del negocio de los contenidos (en cierta forma, un nuevo player que fracasa en el asalto disruptivo a la industria de los contenidos, quizá porque el enfoque de Snapchat no es tan disruptivo). Por el otro lado, el potencial de negocio a largo plazo de las empresas dedicadas a la salud en Google. Perdón, en Alphabet.
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4 Comentarios

  1. Publicado 13 octubre, 2015 en 23:04 | Permalink

    Gonzalo, gracias por los enlaces y los comentarios que haces. Gracias por tomarte el tiempo de compartir. Extrañaba esa antigua costumbre 😉

    • Gonzalo Martín
      Publicado 14 octubre, 2015 en 11:42 | Permalink

      Hombre, Bernardo. Muchas gracias.

  2. Publicado 14 octubre, 2015 en 13:43 | Permalink

    El taylorismo digital como laboratorio para las máquinas inteligentes. Y, supongo, con la participación, más o menos consciente, de todo el espectro laboral. Incluidas esas mismas personas que defienden la pretendida economía colaborativa vía plataformas. Interesante contradicción.

    Gracias por la selección de lecturas. Por cierto, me encanta el toque nostálgico de la introducción.

  3. Álvaro Rodríguez
    Publicado 15 octubre, 2015 en 13:16 | Permalink

    Interesante, muchas gracias.