¿Moderación?

Este blog anima encarecidamente a sus lectores a participar. Los comentarios son abiertos y sólo exigen un correo electrónico para ser publicados.

Además, están mucho mejor aquí que repartidos por Facebook y Twitter, sitios en los que me pararé o no responderé. Todo el mundo es, evidenemente, muy libre de comentar donde quiera, pero prefiero concentrar aquí mi conversación. Tiene muchas ventajas y es mi elección, no hay salsa de spaghetti perfecta. En casa de otros, haré lo que los otros me propongan.

Existen ocho niveles de anidación de forma que cada hilo se organiza con las respuestas y réplicas a cada comentario. Si viera que se quedan cortos, lo ampliaré.

¿Y si no aparece el comentario?

Puede ocurrir que el comentarista reciba un mensaje diciendo que espera moderación. Eso solo ocurre cuando se incluyen dos enlaces o más. Incluir enlaces en un comentario es algo que me parece estupendo y nadie debe desanimarse porque el número retrasará la publicación: me avisa prontamente al correo electrónico y acudo lo antes posible para validarlo. Como se puede imaginar, es una forma de controlar spam.

El otro motivo por el que puede no aparecer el comentario es porque Akismet se piensa que es spam. Como también lo reviso con diligencia y puntualidad, los comentadores legítimos verán su publicación.

¿Borro comentarios?

Puede ser que sí. Y los motivos son muy razonables, si me lo permiten.

Porque se grita o se falta el respeto. Aviso de que soy muy tolerante con lo que faltar al respeto y ser grosero puede ser: hay conversaciones que pueden ser apasionadas, pero por favor no me hagan decirle a alguien que se ha pasado. La sangre no llega al río cuando todo son palabras.

También lo haría por un manifiesto conflicto con las leyes y la respetabilidad de las personas: imputaciones de acciones delictivas o que se refieran a la intimidad de la gente, por ejemplo. Tengo suerte de que esto no me ha pasado nunca en mis páginas, pero si lo  he visto en páginas y servicios que me ha tocado supervisar para mis clientes.

Y, como soy antipático, puedo borrar comentarios que no soporten razonablemente el calificativo de off-topic cuando no tienen nada que ver con el post. También si son inanes y no me une ninguna relación personal reseñable con el autor de cosas como “¡buen post!” y ya. Para eso una mención en Twitter es mucho más adecuada y se agradece. Es que se trata de tener reflexión y conversación: mi ego es bastante grande como para soportar que no me digan que algo es bueno. Claro, si alguien dice “este post es una birria” ¿sigo el mismo criterio?. Generalmente, pediré que me den los argumentos antes de borrar. Y, aún así, puede que no lo haga.

Hay una última razón: esos comunity managers que se hacen los listos haciendo comentarios presuntamente verdaderos colando enlaces a campañas y tratando de que venga a cuento con lo que se escribe. Es una linea sutil y que sólo yo interpretaré. Pero una persona inteligente sabrá hablar de su empresa, post o negocio contextualizandolo para que no sea promoción sin interés para la discusión. Esto vale para todos esos que diciendo poco, en seguida dicen “yo escribí esto…”. Hay especialistas en poner siempre un enlace a su web comercial en todos los posts que escriben: el tema, huele. No me lo hagan.

¿Es censura borrar un comentario?

Pues no, nadie tiene tanto poder en la red. Basta con coger tu blog o redecita de amigos particular y decir lo que te he borrado.  Y con un enlacito encima me entero y me fastidias y todo eso.